Sueños rotos

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Es un día cualquiera de noviembre de 2016. Por costumbre los miembros de Cubalex visitan la sede, el vacío de sus oficinas es apenas aguantable, sus rostros no son los de antes, pero siguen unidos.

“Ha llegado una correspondencia”, anunció una asistente.  -Léela en voz alta-, exclamaron  todos. Es un caso nuevo,  este nombre no lo recuerdo, afirmó. -Pero empieza a leerla-, exclamó el investigador.

Okey, ya empiezo, -dice así- la Habana 16 de noviembre de 2016, estimada Laritza y equipo de Cubalex, hace poco les escribí, otro interno me dio su dirección. Hoy recibí la respuesta de ustedes en la que me explican del procedimiento  para poder ayudarme.

Y me sentí el prisionero más feliz del mundo. Yo he escrito a todas las instituciones del estado y nunca me han respondido. De corazón les digo, que ustedes me han devuelto las esperanzas y deseos de seguir viviendo.

La emoción era visible en la cara de todos, después de tantos días sin poder hacer su trabajo, aquella carta les llenaba el espacio y los cubría de emoción. Era la primera emoción agradable que sentían después de más de 90 días de angustia.

Un millón de gracias, -continúa leyendo- amores y bendiciones para todos ustedes, mil veces  gracias por la ayuda que pueden ofrecerme, no tendré como agradecerles. Me han devuelto las ganas de vivir. En ustedes, he encontrado a seres humanos diferentes.

Les enviaré todos los documentos que me piden, estoy cumpliendo por un delito que no cometí, cuando el verdadero culpable anda libre. Me acusan de hurto y sacrificio de ganado mayor, me condenaron a 12 años y les juro que soy inocente.

Pronto cumpliré 21 años, ustedes son mi mejor regalo, solo con responder mis cartas.  Pensaba colocarme en huelga de hambre, pero supe de la existencia de Cubalex y la ayuda que han dado  a muchos internos aquí. Que Dios los acompañe siempre y miles de bendiciones para ustedes. –concluyó-.

“Es apenas un niño”, expresó con tristeza la mayor del grupo. -¿De dónde es?- De Agüica, respondió el lector, mirando el sobre. “Tenemos que responderle”, -recomendó la psicóloga,  -aunque sea en una hoja blanca y a bolígrafo. Hay que explicarle lo que sucedió en nuestra sede el día 23 de septiembre. Tiene puesta sus esperanzas en nosotros.

-Yo tengo un sobre, y vi que dejaron los sellos el día del operativo-búscalos en mi gaveta-dijo la secretaria a la auxiliar. “-¿Quién le contesta?”- preguntó ésta. Yo,  -fue la respuesta que se escuchó a coro. -Eso será como echarle un cubo de agua fría- expresó la secretaria. Sera mejor que le conteste la psicóloga.

El silencio  la expresión era de angustia los cautivó. “Mándale el teléfono para que nos llame, aconsejó la Directora. Al menos podremos orientarlo. Guardemos la carta, para enseñársela al profe Julio en la próxima visita al penal. Por cierto ¿quién va a esta visita?” Yo, “respondió el investigador social. Tranquilos, que se la entrego.

La justicia es ciega para no hacer distinciones

 

Señora, antes de todo, mis saludos y respeto. Le escribo porque un compañero me cedió su dirección.  Dicen que usted es Abogada independiente pero no sé cuánto cobra o si lo hace para ayudar a una persona sancionada injustamente. Mientras escribe en la hoja en blanco, mira hacia el techo llamando a las musa.

Estoy recluido por un delito que no cometí, agrega. El Tribunal me sancionó a 12 años de cárcel, por corrupción de menores y atentado. Mi exesposa manipuló a su hija para apropiarse de mis bienes. La adolescente dijo que, cuando salía y regresaba de casa, miraba por una rendija y me veía masturbándome, mientras miraba pornografía. Relató en su escrito.

Registraron mi casa y ocuparon 7 discos y un casete  de video, continuó. Los peritos confirmaron que ninguno contenía ese tipo de películas. Mis argumentos no son pruebas, me dijo Instrucción y el tribunal solo la escuchó a ella.

Mi padre fue a recoger mis pertenencias, pero mi ex esposa le dijo que no las recuperaría. Le expresó que si yo no hubiese intentado llevarme mis cosas, ella no me hubiese denunciado. Lo vendió todo, mi ropa, 2 puercos, 28 patos y una puerta de hierro. Supuestamente para comprar lo que necesitaba la niña para la escuela.

También el DVD que compré en 18 CUC. Tenía defectos, solo funcionaba la entraba de USB, pero era de mi propiedad. El TV Panda era de mi madre. Se lo dieron por ser un caso social.  Es sordo muda. Mi ex dice que es para su hija.

Usted puede verificar mi verdad. Conozco a las personas que se las compraron. El tribunal no hizo nada, a pesar que  hace más de un año, cuando me liberaron bajo fianza,  contraté un abogado y la demandé. Le entregaron una citación advirtiéndole que debía permanecer en su casa, cuando fuera a  recuperar mis bienes, en presencia de un funcionario judicial. Me acusó falsamente 3 días antes.

Le dijo a la policía que le golpeé  y la amenacé en una calle del reparto. No había testigo, era su palabra contra la mía. El instructor me arrestó y me puso una multa de 200 pesos por lesiones leves. Me planté, deje de comer por varios días; pero de nada sirvió. Pasaron el caso para el tribunal. Me devolvieron el dinero de la multa y me acusaron de  atentado y amenaza.

Imagínate como me siento. Me sancionaron, perdí todas mis cosas por una mentira y no puedo hacer nada. Tengo madre y hermanas que son sordo mudas. Es justo que las leyes defiendan a las mujeres y niñas de los abusos y maltratos, pero necesito que me comprendan. La justicia es ciega para no hacer distinciones, no para ignorar la verdad y desgraciar la vida de una persona inocente, concluyó.

El grito del Innombrable

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¡Inspección! Vamos a revisar sus pertenencias personales. Les quitaron las cartas de Cubalex. Al otro día los sacaron de la celda. La Fiscalía quiere entrevistarlos, les dijo el guardia del penal. Nadie les explicó porque.

La Fiscal Beatriz de la Peña la O conduce los interrogatorios. La otra funcionaria, Sailehs Montero, toma nota e imprime las declaraciones. La cámara fija frente a ellos.  Juan Carlos Delgado Casanova, el Teniente Coronel de ojos claros y uniforme verde olivo, los observa.

El abogado Julio Ferrer está preso. Cubalex es una organización ilegal. Armaron un grupo sin tener autorización del estado. Están acusados por actividad económica ilícita. ¿Cómo llegaste a ellos? Interrogaron uno por uno. Otro recluso me dio su contacto, no recuerdo quien. Les escribí y me respondieron. Contestó No les voy a decir, se perciben sus malas intenciones. Dijo para sí.

En su carta me dijeron: “Somos abogados independientes. Nuestros servicios son gratuitos. Ofrecemos  asesoría sobre los trámites que debe realizar. No pertenecemos a Bufetes Colectivos. No podemos representarlo ante un tribunal o institución del Estado, pero redactamos escritos de queja y petición para que presente en las autoridades nacionales”. Explicó.

¿Por qué les escribiste? continúa Peña de la O. Recibe varias respuestas. En mi caso se cometieron muchas violaciones. Estoy inconforme con la sanción impuesta. Necesito una licencia extrapenal para atender mis problemas de salud. No tengo indisciplinas y me denegaron la libertad condicional. Me trasladaron a una provincia lejos de mi casa y no recibo visitas familiares.

Laritza Diversent y su grupo te engañaron. Ellos no pueden resolver tu caso. En mis manos esta poder solucionar tu problema. Vamos a terminar el trabajo que no pudo hacer Cubalex. Les explica. A buen entendedor, con pocas palabras basta.

Me parecen que quieren que hable mal de ellos, se repitió para sí. No tengo quejas de Cubalex, le dijo. A diferencia de las tantas cartas que escribí a las instituciones del estado, ellos me contestaron. Me devolvieron la esperanza de vivir. Me sentí el prisionero más feliz del mundo. No tengo como pagarles esa solidaridad.

Hay más nombres en los documentos que les ocupamos y los registros internos de la organización ¡Sigan interrogando! Tenemos que justificar el inicio de un proceso penal. ¡Cambien la táctica! Ahora comienzan preguntando ¿Por encima de $200.00 CUC cuánto Cubalex les cobraba? Gritó el innombrable enfurecido, mientras golpeaba fuertemente la mesa. Continuará…

Murmullo de Barrio

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El señor de pelo blanco con su bastón viejo y andar suave, como cada día, tomaba su habitual camino. Era la mañana del 23 de septiembre de 2016,  a su paso no encontró a los niños de siempre rumbo a la escuela, solo había un grupo de hombres civiles y militares, carros patrullas, motos de la seguridad del estado, y todo aquello se concentraba frente a la casa número 169, de la calle Lindero. Con la mirada fija en el lugar, conocido para él, escuchó la voz de un oficial ordenándole regresarse, por esa calle no podía pasar, él que llevaba más de 20 años recorriendo el mismo camino cada día.

Dando  un fuerte golpe en el suelo con su remendado bastón, sin decir palabras, mostrando su enojo, se retiró.

Ya cayendo la noche, observó que  un grupo de personas agrupadas en una esquina conversaban en voz alta, casi todos a la vez. Se acercó al lugar para escuchar, en ese momento a hija de la presidenta del CDR comentaba -algo tienen que haber hecho, yo creo que se los van a  llevar preso, mientras la gorda que vende medicinas preguntó  ¿y qué fue lo que hicieron? Imagínate, todos sabían que eran defensores de derechos humanos, esa palabra aquí es pólvora,  afirmó el jovencito que vende el paquete. No me dejaron ni pasar por ahí. Eso empezó temprano mira la hora que es y aún no ha salido nadie de allá adentro. La cosa es gorda.

Alguien avisó –por ahí viene la mamá de la abogada- la pobre, dijo el señor de pelo blanco, tal vez ni lo sepa.

Pobre de qué, dijo la hija del militar que vive en la otra cuadra –eso es para que no se hagan más los de los derechos humanos- bien que mi papá me dice que no salude a ninguno de ellos, ni a las que viven en mi cuadra y a mi hermanita que no juegue con su hija.

Pedro, el que vende la carne prohibida, llegó al grupo. Caballero yo sí que les traigo  la última, ¿saben qué dicen?, que tenían escondido un preso político en la oficina que tienen en esa casa  y como tres paquetes de dólares. Están embarcaos, y vi carros de 100 y Aldabó frente a la casa, yo no quisiera estar en el pellejo de ninguno de ellos. Les van a pedir más años que a un elefante.

Ya eran más de las 10 de la noche y aun la esquina era un avispero, todos querían saber lo que había pasado, pero no se atrevían a acercarse, la curiosidad era grande, pero aquello estaba hirviendo de guardias.

El señor de pelo blanco no soportó más comentarios, decidió retirarse, mientras murmuraba golpeando con su bastón en el suelo –que Dios los acompañe, yo si se quiénes son, porque gracias a la ayuda que me prestaron, mi hijo no pudo sacarme de mi casa y solo tuve que darle las gracias. Nuevamente golpeó con su bastón el suelo, los miró a todos, y con un gesto de regaño en su cara, se marchó.

Cualquiera no quiere ser presidente del CDR

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“Cualquiera es el presidente”, afirmó domingomonterrojo, un comentarista de nuestro sitio, refiriéndose a los órganos de los Comité de la Defensa de la Revolución (CDR). “Generalmente alguien de relativa mayor edad y con tiempo para eso, casi siempre algún jubilado que está permanente o casi permanentemente en la cuadra”, explicó.

Nuevamente coincidimos con el comentarista, pero le invitamos a que lea la Declaración de los CDR sobre la visita a Cuba del Pre­si­dente Barack Obama, el pasado marzo. Según su Secretariado Ejecutivo Nacional “el 42 % de sus dirigentes de base son me­nores de 40 años”. Fíjese domingomonterrojo, estamos citando al diario Granma, Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Esa cifra no la pusimos nosotros.

Cubalex insiste que, las personas residentes en Cuba, para hacer vida social, están obligados a ser parte de estas organizaciones. Necesitan que estas acrediten su buen comportamiento en la comunidad, en el centro de estudio o de trabajo. Sus vidas sociales dependen de sus participaciones en las actividades convocadas por las mismas.

En nuestro artículo anterior hablamos de las actividades, principalmente de las de reafirmación revolucionarias para las personas integradas. Insistimos no son obligatorias, pero todos saben lo que les conviene, principalmente cuando los investiguen por su futuro centro de trabajo o de estudio, incluso los tribunales, la fiscalía y los órganos del ministerio del interior.

Es muy probable que el presidente del CDR, esa persona de edad de las que habla domingomonterrojo, que casi siempre permanece en la cuadra,   les dé información sobre su vida privada. Si discute con su pareja, si vive por encima de sus posibilidades y si es una persona integrada. Créannos, sus criterios determinan si usted es buena o mala persona.

Han leído una sentencia dictada por un tribunal cubano. Justo antes de explicar su convicción, expone una valoración de la conducta del acusado. Ejemplificamos: José Quiñones de 22 años de edad, no tiene antecedentes penales,  pero no tiene vínculo laboral y su conducta social es desajustada. Tiene poca participación en las actividades que programan las organizaciones de masas y se manifestaba de forma guaposa e ingería bebidas alcohólicas.

Domingomonterrojo ¿Se imagina que dirá de quien no le caiga bien o no estén de acuerdo con sus ideales? ¿Comprendió porque afírmanos que esta organización tiene una incidencia y control efectivo sobre la sociedad cubana? Representan la pendencia y la intromisión innecesaria en la vida íntima y privada.

Ahí no termina. ¿Sabe a qué se refiere el Secretariado Ejecutivo Nacional de los CDR, cuando afirma que “A las tareas iniciales de la vigilancia revolucionaria se fueron sumando otras… como la labor preventiva contra las indisciplinas sociales y conductas inadecuadas”?

¿Conoce el mercado negro o hacer de la ilegalidad un medio de subsistencia? ¿Sabe cómo se sobrevive un mes con un salario promedio de aproximadamente 15 dólares, unos 50 centavos diarios? ¿Entiende porque ni “Cualquiera” quiere ser presidente del CDR?

Traficantes “De Derechos Humanos” en la Habana

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Viernes 23 de septiembre de 2016, en Cubalex,  los defensores de derechos humanos en tenían la alegría de cada días. Entre saludos, sonrisas, una buena taza del acostumbrado café ya se disponían a trabajar.

Un miembro de la organización avisó que algo raro sucedía en el entorno, oficiales de la seguridad del Estado, vestidos de civil, carros patrullas, y un camión de los llamados “avispas negras” se encontraban cerca de la sede. Luego confirmó era un operativo ellos.

Les cortaron las comunicaciones a todos los defensores y vecinos del lugar. El día daba un giro de más de 180 grados para ellos. Sabían  que se enfrentarían a una maquinaria demoledora. Sus sueños se transformaban en una horrible pesadilla.

La  Fiscal Beatriz llamó a la  puerta, traía una orden de registro. Estaban acusados de actividad económica ilícita. Con ella funcionarios de diferentes instituciones del estado, miembros de la Policía Nacional Revolucionara y Ministerio del Interior, uno de ellos con cámaras de grabación en mano.

La directora de la sede y dueña de la vivienda, solicitó la orden. Notificó  a las autoridades “no cumplía con los requisitos legales”,  negándoles la entrada y sugiriéndoles que  la arreglaran conforme a la ley. Era el momento de enfrentamiento entre poder y experticia.

La respuesta, una sola, entrarían por la fuerza. A golpes rompen candados y yale,   un  despliegue de hombres invaden la sede. ¿La operación era contra un cartel de narcos o terroristas? Ellos, solo eran defensores de derechos humanos.

Dentro, estaban ocho miembros de un equipo cohesionado,  sereno, pacífico. Fueron despojados de sus teléfonos móviles sin explicación alguna. Interrogados de manera individual por las fiscales Sailehs Montero y Beatriz de La Peña la O. Doce largas horas transcurrieron, no los dejaron ingerir sus alimentos.

Sus carteras y mochilas no fueron revisadas. Fue a las 21 horas,  que el Teniente Coronel Juan Carlos Delgado Casanova ordenó un cacheo a cinco defensores, un hombre y cuatro mujeres. Fueron obligados  a desnudarse completamente y realizar tres cuclillas de frente y tres de espalda.

La orden cumplía un propósito, denigrarlos, humillarlos y quebrarlos emocionalmente. Pero el equipo no se quebrantó. Continuaron juntos dando muestras de unidad, seguridad y apoyo entre ellos.

Más de dos meses han transcurrido y aun los continúan llamando para pedirles ayuda. No pueden atenderlos, están bajo investigación, es la explicación que ofrecen. Solo escuchan ¿y ahora yo que hago? ¿Los puedo seguir llamando? ¿Cuándo empiezan? ¿Por qué les hicieron eso? Ojalá me llamen a mí.

Los defensores corren el riesgo de ir a prisión, pero las personas que acudían en busca de su asesoría, han quedado en total desamparo. ¿Seguirán corriendo la misma suerte que antes? ¿O las autoridades harán caso a sus reclamos?.

Nueva miniserie de cuentos “De horror y Ministerios”

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Estimados lectores:

De Horror y Ministerios, es  una miniserie de cuentos cortos, basados en las vivencias de los miembros de Cubalex y de las personas atendidas por nuestra organización. Escogimos este género literario para ubicar a nuestros lectores en el mismo tiempo y espacio que viven las personas defensoras de derechos humanos en Cuba. Nuestra intención es trasladarlos a nuestro escenario, compartir nuestras experiencias, y lograr un mejor entendimiento de nuestro trabajo y el contexto en el que lo realizamos.

Durante cinco años, nuestra oficina fue el lugar a donde recurrían personas que entre otras cosas buscaban ser escuchadas. Nos  contaron historias desgarradoras que nos arrancaron las lágrimas. Otras nos hicieron reflexionar acerca de nuestra función como defensores. Aprendimos a mirar con compasión a las personas que ya habían sido juzgadas, a equilibrar nuestras emociones, amar nuestro trabajo.

“De Horror y Ministerios” tiene nombres son ficticios, pero sus historias son verdaderas. Esperamos que los disfruten y nos sigan

Equipo de Cubalex

¿CDR órganos laxos?

Domingomonterrojo nos dejó un comentario, en el que crítica  las tres propuestas presentadas por Cubalex al Partido Comunista de Cuba (PCC). “El argumento de que los CDR ejercen una presión para que sean gente del Partido o “integrados” se derrumba, afirmó. Según el comentarista “son órganos bastante laxos”

Coincidimos en que los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) son órganos y no una organización, aunque no compartimos su opinión respecto a que están mustios y caídos. Por el contrario tienen una incidencia y control efectivo sobre la sociedad cubana.

Cubalex sostiene que los cubanos evitan manifestar sus preferencias políticas porque temen  a consecuencias negativas en sus vidas. Están  obligados a integrar las organizaciones sociales y de masa, a través de las cuales la élite partidista los controla.

Ilustramos nuestra afirmación haciendo una pregunta ¿Usted requiere un nuevo empleo? ¿Sus hijos aspiran a una carrera universitaria? Entonces, si vive en Cuba necesita el aval del Presidente del CDR o de un militante del PCC. Tiene que demostrar que es una persona “integrada” al proceso revolucionario.

Los lectores que no conocen como funciona nuestro sistema social, preguntarán ¿Qué es ser una persona integrada revolucionariamente? Le respondemos. Ser miembro de todas las organizaciones sociales y de masa y cotizar por su membresía. Hacer todas sus guardias cederista,  asistir a los desfiles del “1ro de Mayo” y a cada movilización.

Las actividades no son obligatorias, pero todos saben lo que le conviene. Por eso una persona “integrada” firma en su cuadra o en su trabajo o en la escuela, el compromiso de fidelidad a la “Revolución y al Socialismo”. Esta dispuesto a integrar las Brigadas de Respuesta Rápida.

No importa si es un domingo,  una persona “integrada”, no pone reparo para participar en un mitin de repudio. Se viste con un pulóver rojo y para el montón de gente. Allí están esas personas de edad de las que domingomonterojo habla, los que fomentan “la unidad del barrio,… sin distinguir sexo, raza o religión”, excepto la opinión política.

Cuando una persona “integrada” participa en acto “de reafirmación revolucionaria”, grita frases amenazantes, como “machete que son poquitos”. No se preocupa si comete un delito de amenazas o contra el orden público.

Vocifera ofensas sexista, de tipo racial, y relacionadas con la orientación sexual. Escupe y hace gestos obscenos y ademanes sexuales. Mientras canta alabanzas a la revolución cubana y sus líderes, agrade con armamentos rustico, un palo, una cabilla o azota con cables.

Ya lo dijo el Secretariado Ejecutivo Nacional  de los CDR, “Desde su fundación hace 56 años por el líder de la Revolución, no ha habido un solo acontecimiento histórico en que los Comités no hayan participado de forma sobresaliente, para demostrar apoyo irrestricto al Partido Comunista de Cu­ba, a Fidel y a Raúl”.

Si para tener o mantener el empleo, aspirar a una carrera o graduase en la universidad, una persona “integrada” necesita morder, pinchar o fracturar huesos y cráneos, lo hará. “Las tareas de defensa de la nación y las conquistas del socialismo”, están por encima de la vida y la integridad corporal. ¿Está seguro domingomonterrojo que los CDR son órganos laxos?

lunesvalleazul responde a domingomonterojo

Estimados lectores

Un comentarista de nuestro blog, Domingomonterrojo alegó que las tres propuestas presentadas por Cubalex al PCC “no están dirigidas a democratizar al sistema electoral cubano”. “La que yo propondría”, agregó “no se ajustarían  a los deseos de sumisión de Cuba que pretenden los oligarcas de Estados Unidos y sus habituales lacayos o asalariados”.

Sus críticas de casi una cuartilla, nos hizo reflexionar. Aún faltan muchos detalles del proceso electoral que la mayoría de los cubanos desconocen. Nos inspiró y decidimos lanzar, a partir del 15 de diciembre, todos los jueves, una miniserie de artículos bajo el subtítulo lunesvalleazul responde a domingomonterojo.

Nuestra intención es generar un sano y equilibrado debate. Esperamos que este mismo sea el ánimo que inspire a nuestros lectores. Estamos abiertos a la crítica siempre en forma respetuosa y despersonalizada. Esperamos los jueves sus comentarios.

Equipo de Cubalex

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