10 nuevas cartas escritas por al abogado Julio Ferrer

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La Habana, Cuba, 26 de marzo de 2017.-El abogado Julio Ferrer escribrió 10 nuevas cartas para explicar su caso y las inconsistencias del mismo, que lo tienen enfrentando un proceso penal ante la justicia en Cuba. Seguir leyendo

La raíz del problema: sin derechos civiles y políticos, no hay libertad económica

 

2017-03-23-la-raiz-del-problema.jpg.jpgTenemos salud y educación gratuita, pero estamos excluidos de invertir en la economía un privilegio solo de extranjeros, afirmó el profe para recapitular su segunda lección. Esta reconocido el derecho al trabajo, pero también es una obligación.

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¿Quién nos discrimina?

El profesor lamentó no tener un lugar donde continuar las clases, pero prometió hacer lo posible por encontrar dónde reunirse y debatir. Para recapitular su primera lección, inició el foro con la lectura de fragmentos de la edición de 28 de diciembre de 2016 del diario Granma, que publicó la intervención del Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros, y del ministro de Economía y Planificación. Seguir leyendo

El dilatado proceso de firma y ratificación de un tratado internacional en Cuba

El trámite es complejo y sui géneris. El momento de autenticación y el de ratificación están  separados. Requieren la intervención de dos órganos “diferentes”, los Consejos de Estado y de Ministros.   Seguir leyendo

Cuba: Gobierno afirma que en el país no existe práctica de tortura

En sus dos ciclos del Examen Periódico Universal (EPU), celebrados en 2009 y 2013, los miembros del Consejo de derechos Humanos le recomendaron al Estado cubano ratificar a la mayor brevedad posible y sin reservas, el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura (PF-CCT), integrarlo a su legislación nacional y tipificar la tortura como delito.

El gobierno tomó nota de esas recomendaciones bajo el argumento de que, aseguraba el respeto a la integridad física y espiritual de las personas y que contaba con recursos nacionales efectivos para asegurar la rigurosa aplicación de la Convención.

Agregó que necesitaban acudir a la asistencia de investigaciones internacionales para asegurar a las personas que residen en su territorio la más plena protección y disfrute de los derechos y recursos que establecen instrumentos internacionales de derechos humanos.

Afirmó que en el país no existían prácticas de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes. En consecuencia no consideraba necesario, asumir obligaciones con procedimientos e instancias de jurisdicción supranacional, para la tramitación de peticiones individuales.

Los órganos de tratado encargados de interpretar y vigilar la aplicación de los instrumentos  internacionales en materia de derechos humanos, no tienen autorización para conocer denuncias individuales que le presenten las personas con ciudadanía y residencia cubana.  Cuba no reconoce jurisdicción a ninguno.

Las caras y formas de la tortura y el dolor 

No soy funcionaria del Estado ni tengo que someterme a la crítica, pero mi vida íntima y familiar es pública. Un arma para desacreditarme. Intentan juzgarme con la misma vara que se miden ellos.  Este es el precio de ejercer mi profesión como defensora de derechos humanos

No tengo antecedentes penales, pero me califican como la peor delincuente. Mis vecinos son parte de mí día a día. Los solidarios que me preguntan cómo va todo, los que bajan la cabeza o miran a otro lado para evitar saludarme. Los que me vigilan para garantizar la impunidad de subsistir del mercado negro.

A la fuerza se aprende a disfrutar la soledad. Limitar el círculo de personas allegadas, es una medida para proteger a tu familia y a ti misma, de los que se sienten omnipresentes y omnipotentes como Dios, porque tienen el poder absoluto. Pero no es suficiente.

Entraron en mi hogar por la fuerza. Aun escucho en el silencio de mis noches el sonido de la barreta y la mandarria en mi puerta. Veo a los intrusos caminando en mi casa, con la prepotencia que les da, a unos sus uniformes, y a otros, su cargo.

Un carro se detiene frente a mi casa. No puedo evitar asomarme en la ventana. Estoy encerrada y en constante estado de alerta. Pueden regresar. No sé si soportaría verlos irrumpir nuevamente en mi hogar. Necesito paz.

El sueño no llega. La noche es oscura y silenciosa. El alumbrado público cercano está encendido, excepto el poste frente a mi vivienda. Los vecinos apagaron todas las luces. Mi perro ladra. No veo nada, pero los imagino moviéndose sigilosos, para tomarme por sorpresa.

Trato de disimular. No hay porque darles el gusto. A los que me preguntan cómo estoy, les digo bien, mientras sonrío. Intento mostrar que soy fuerte y esos ataques no me afectan. Pero es mentira. En las noches lloro sola inconsolablemente. Sí, me deprimo. Tengo principios y dignidad; pero no derecho a réplica ni puedo defenderme.

No puedo esconderme ni evitarlo, solo soportar. Sí, necesito ayuda. Mi psiquis es un fino cristal. Un poco más de presión y se quiebra. Ellos lo saben. Es parte del plan. La tortura y el dolor tienen muchas caras y formas. La impotencia y la vulnerabilidad es una de ellas. 

Entérate: como se aplican e interpretan los tratados de derechos humanos vigentes para Cuba


El Estado cubano es parte en 6  de los 9 Tratados de las Convenciones Internacionales más importante en materia de derechos humanos. Ratificó en 1972 y 1980 respectivamente, los de eliminación de todas las formas de discriminación racial y contra la mujer;  en 1991 1995, el de los Derechos del Niño y contra la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes, en 2007, el de los derechos de las personas con Discapacidad y el de la protección de todas las personas de la desaparición forzada.

Además ratificó en 2001 y 2007 respectivamente, los protocolos facultativos sobre la intervención de niños en conflictos armados, sobre la venta de menores y utilización de estos en la prostitución y la pornografía, ambos complementarios a la Convención sobre los Derechos del Niño.  

Todos estas Convenciones están vigentes para el país, pero no son de aplicación directa dentro del ordenamiento jurídico, ni los tribunales los tienen en cuenta a la hora de dictar sus fallos. La Constitución nacional no reconoce expresamente qué jerarquía tienen los tratados internacionales en los que el Estado cubano es parte, en el sistema legal interno. Supongamos que tienen el mismo rango de la Ley Primera. ¿Correrían la misma surte que está en relación a su aplicación e interpretación?

La ley suprema nacional tiene carácter eminentemente político. Los tribunales no pueden aplicarla ni interpretarla directamente. En otras palabras, en Cuba no existe jurisdicción constitucional. Los órganos con potestad legislativa, son los únicos autorizados a interpretarla, a través de la promulgación de leyes que amplían su contenido y son esas leyes, las que pueden ser objeto de interpretación judicial.

Significa que, los tribunales nacionales no tienen autorización para aplicar directamente los tratados internacionales y sólo los órganos con potestad legislativa pueden interpretarlos. En fin, necesitamos de leyes nacionales que desarrollen sus contenidos.  

Cubalex recuerda al gobierno los compromisos asumidos en el EPU

Durante el Examen Periódico Universal (EPU) en 2013, el Estado cubano aceptó y se comprometió voluntariamente a implementar 6 recomendaciones que le sugirieron fortalecer y perfeccionar su sistema político, reforzar el carácter democrático de sus instituciones, leyes, política.

Asumió el compromiso de mejorar su sistema de promoción y protección de los derechos humanos, incluidos los derechos sociales, políticos, económicos y culturales, el ejercicio de la libertad de expresión, reunión, asociación y participación popular en los procedimientos electorales, de modo que se garantice la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos.

El X Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), anunció el 23 de febrero de 2015, que en su VII Congreso a celebrase en abril de 2016, solicitaría a  Asamblea Nacional modificar el proceso electoral y la adopción de una nueva Ley; con vista a las elecciones generales de 2018.

El 28 de diciembre de 2016, el Jefe de Estado y Gobierno, informó que la Asamblea acordó continuar trabajando en las propuestas de modificación sugeridas por el congreso de la organización partidista sobre cambios en la división político administrativa y en la estructura de los órganos locales del poder popular, hasta la conclusión de la actual legislatura en el año 2018. Significa que no se realizará modificaciones al proceso electoral.

Cubalex recuerda al gobierno cubano su compromiso con los derechos humanos, en su condición de miembro del Consejo, y su obligación de respetar y garantizar los derechos humanos de todos los individuos que se encuentren en su territorio y estén sujetos a su jurisdicción sin distinción alguna.

En consecuencia le recomendamos la adopción de una ley electoral que:

1. Elimine las funciones asignadas legalmente dentro del proceso electoral a las organizaciones sociales y de masas, así como las comisiones de candidaturas y las asambleas de nominación,  para eliminar toda situación que restrinja la libertad de decisión y voto de las personas electoras y la inequidad en la postulación en las candidaturas.

2. Cree mecanismos legales para que los ciudadanos y ciudadanas se organicen en movimientos, partidos políticos o asociación  cívica política; y participen en las elecciones en condiciones de igualdad.

3. Proteja legalmente las expresiones relacionadas con asuntos de interés público, para garantizar la libre expresión de las inquietudes con el fin de ejercer un voto libre y consciente.

4. Garantice la alternancia en el poder como principio democrático, la paridad de género,  el derecho de las personas electoras a realizar campañas electorales con acceso en condiciones de igualdad a los medios de comunicación y  al financiamiento público y privado con reglas claras de rendición de cuentas.

Cuba: unas elecciones libres requieren libertad para criticar y oponerse al gobierno

La agrupación  política que ostentan desde hace 58 años el poder del Estado y el gobierno, en Cuba tienen un eficiente mecanismo de control social, para inhibir la libertad de decisión y voto de las personas electoras. El sistema está diseñado en base a las restricciones de la libertad de asociación, en particular del derecho a fundar organizaciones políticas y adherirse a ellas.

La Ley electoral le asigna a 6 organizaciones sociales y de masas, la función de seleccionar a las personas candidatas a cargos de elección nacional y de dirección del gobierno. Propone una sola persona por cargo, que generalmente comparten la ideología del único partido reconocido o están comprometida con su elite política.

El libre flujo de información e ideas acerca de las cuestiones públicas y políticas en la sociedad, está restringida porque la ley prohíbe la campaña electoral. Tampoco existe una prensa libre, capaz de comentar cuestiones públicas sin censura ni limitaciones.

Las personas con ciudadanía y residencia en Cuba no tienen mecanismos para participar en la dirección de los asuntos públicos.  No pueden ejercer influencia mediante el debate y el diálogo con sus representantes. No tienen mecanismos legales para organizarse.

Unas elecciones auténticas, libres y periódicas, requieren la libertad de participar en actividades políticas individualmente o a través de partidos políticos.  Demandan libertad para debatir los asuntos públicos, realizar manifestaciones y reuniones pacíficas. Necesita la crítica y la oposición al gobierno. 

Cuba: PCC, el pulpo y sus tentáculos

 

En Cuba no existen partidos políticos de carácter electoral. La oposición al gobierno no puede organizarse, porque no existen mecanismos legales para la existencia de partidos políticos. La ley electoral no permite a los partidos políticos participar en las elecciones.

La Ley electoral, asigna a 6  organizaciones de la sociedad civil oficial, funciones relacionadas con la selección y presentación de candidatura para cubrir los cargos de representación política a nivel nacional y provincial y los principales cargos de dirección del gobierno.

Una vez convocada las elecciones, los órganos electorales les solicitan, que integren las Comisiones de Candidaturas. No existe la deliberación pública, plural y abierta. La ley prohíbe la campaña electoral, bajo el argumento de que son actos de oportunismo, demagogia y politiquería.

Proponen a una sola persona por cargo y eliminan la posibilidad de competencia. No importa a favor de quien voten. No existe posibilidad de que una persona opositora sea propuesta como candidata a ocupar un cargo político a nivel provincial o nacional. Los miembros del Partido Comunista Cuba (PCC),  serán los electos y designados a ocupar cargos en el gobierno.

Las personas residentes en Cuba no pueden postularse en condiciones de igualdad. Participan en las elecciones, pero no eligen. En consecuencia no tienen mecanismos para participar en la toma de decisiones políticas y económicas. La elección de los miembros del parlamento, no depende de sus votos y preferencias políticas.

El PCC, el único partido reconocido en la Constitución Nacional, no le hace falta participar directamente en la elección. Como buen pulpo tiene tentáculos, los líderes y lideresas de las organizaciones de la sociedad civil oficial que controlan el proceso electoral. Los mismos que  ocupan cargos de dirigencia en sus más altas estructuras y en los órganos del estado.  

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